TAEKWONDO INFANTIL

 

El Taekwondo es un arte marcial que se aplica a toda la vida. No podemos decir que es un arte con un comienzo y un fin. Así como tampoco podemos decir que el Taekwondo influye de la misma manera en todas las personas con edades, sexo, ideología u objetivos diferentes. Con respecto a las edades y el Taekwondo, vemos que éste se diferencia en la niñez, en la adolescencia, la adultez y la madurez.

Hablaremos en este apartado sobre el Taekwondo Infantil. Pero antes de comenzar diré que esta clasificación u opinión puede o no ser compartida por la totalidad de los practicantes. El Taekwondo Infantil es una fase del Taekwondo que busca el desarrollo del mismo en la niñez, o sea, desde los 4 hasta los 11 años. Ya a partir de los 12 comienza la adolescencia y el cuerpo inicia una fase de grandes cambios.

¿Por qué podemos decir que el Taekwondo comienza a los 4 años y no antes?

Podemos decir que los niños de 4 años se encuentran aptos para comenzar un deporte o arte marcial, ya que a esta edad: se muestran más seguros en su actividad motora; el perfil de postura es bastante satisfactorio; el dominio de la periferia mejora progresivamente; son capaces de jugar en pareja; corren con buen ritmo; saltan en profundidad; y han alcanzado un desarrollo psicomotriz que les permite comprender las consignas y desarrollarlas adecuadamente.

Y además de todo esto, los niños están en una fase llamada “Sensible”, en la cual todos los aprendizajes se dan con mayor eficacia y con menos esfuerzo. Por eso es necesario que el Taekwondo se “meta” de lleno en el practicante, ayudando a su desarrollo natural y dándole una disponibilidad corporal suficiente para que a una edad mayor no le cueste tanto adquirir nuevos movimientos.


¿Cómo trabajamos en Taekwondo con niños de 4, 5 y 6 años?

A partir de los 4 años, y hasta los 6 podemos desarrollar la mayor parte del Taekwondo a través del JUEGO, la actividad lúdica, las actividades con consignas sencillas tratando de que los niños puedan experimentar lo básico y esencial del Taekwondo.

El juego es un incentivo que, a esta edad, siempre invita a participar por ser divertido, dinámico, participativo, etc. El objetivo aquí, simplemente es que los niños se diviertan dentro de nuestra clase, y que la misma no sea solamente rigidez y disciplina pura. Además el juego ayuda a que todos participen y se puedan conocer, dejando de lado la introversión, el egocentrismo, la vergüenza, etc.

Pero también podemos usar el juego como un medio para desarrollar un objetivo ajeno: eso se llama ACTIVIDAD LÚDICA. Por ejemplo, un juego para desarrollar el esquema corporal; un juego para que los niños aprendan los tules, etc.

A todos los niños les encanta hacer lucha con el profesor. Este se cubre con sus protectores y deja que los niños experimenten la lucha libre de forma global, logrando así que se diviertan, comprueben su propia fuerza, comiencen a entender lo que es el autocontrol. Además este tipo de actividades hace que se afiance la relación entre el alumno y el profesor, y la confianza entre ambos.

Por último, a todos los niños también les fascina trabajar con materiales: focos, aros, conos, bolsas, flota-flota, colchonetas, sogas, sus propios cinturones, etc. Esto les ayudará a que las actividades sean divertidas, con más ímpetu, y con los focos o escudos pueden comprobar su fuerza.


¿Cómo trabajamos en Taekwondo con niños de 7 a 11 años?

Con los niños un poco más grandes podemos trabajar también con el juego y la actividad lúdica, pero estos han de ser menores, ya que tenemos que acentuarnos más en lo propio del arte del Taekwondo: la media lucha, el autocontrol, la perseverancia, la defensa personal, los tules.

Se deben enseñar las técnicas del Taekwondo pero también el porqué de cada una, como realizarlas correctamente y cómo corregirlas.

Se debe insistir en la práctica constante de las formas tanto dentro del dojang como fuera de él. Se empieza a esbozar una parte de la defensa personal con técnicas básicas de zafes y agarres, tratando de dominar el cuerpo para no lastimar al otro.

Se trabaja mucho sobre el dominio del cuerpo en la media lucha y la lucha libre, procurando que luego de dichas actividades los niños reflexionen sobre la lucha y puedan corregir algunos aspectos de la misma. La relación con el profesor mejora ya que hay mucha más comunicación: se puede hablar de cosas inherentes al Taekwondo o no mientras se elonga por ejemplo, o al final de la clase.

Y por último, para toda la fase de Taekwondo Infantil se debe acompañar las clases con normas y pautas de comportamiento, con valores morales como el respeto al prójimo, la solidaridad, con normas de higiene, salud y alimentación, y con los principios del Taekwondo.

Para cerrar el tema, diré que el Taekwondo Infantil acompaña al natural desarrollo de los niños, los ayuda a creer en sí mismos, les insiste a perseverar, a mejorar constantemente, a ser respetuosos y corteses, tratando de sublimar la natural agresividad humana.

Gastón Franco Saladino
2° DAN ITF AEIT MASTKD