Hacia una práctica segura del Taekwon-do

 

Como sabemos, el TKD es un arte marcial orientado a la defensa sin armas, se concibe como medio para crecer tanto en cuerpo como en espíritu. Nos enseña a superar nuestros límites y volvernos mejores personas en muchos aspectos.

Como cualquier actividad física, su práctica requiere de compromiso para alcanzar objetivos. Una parte depende de nuestro instructor, quien dará lo mejor de sí y brindará todo su conocimiento para con sus alumnos, y otra parte depende del practicante, quien deberá prepararse física y mentalmente para progresar en el camino que marca este maravilloso arte marcial.

La constancia en cada práctica como la continuidad a lo largo del tiempo, se va transformando en una excelente opción en materia de ejercicio físico para niños en crecimiento y adultos que deseen mejorar su estado físico. Los movimientos presentes en los entrenamientos son de carácter dinámico, utilizando todo el cuerpo y ocupando varios planos de acción, exigiendo fuerza, flexibilidad y elongación al tejido muscular; y demandando una importante amplitud de movimiento a las articulaciones del practicante. El Taekwon-Do plantea un enfoque principal sobre la mejora de la técnica a través de la condición física, es importante trabajar sobre la preparación física complementaria para potenciar el entrenamiento y alcanzar los objetivos sin correr riesgos para la salud.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestro rendimiento en las clases?

El rendimiento de nuestro cuerpo frente a una exigencia física de cualquier índole (sea deporte, un trabajo o bien la vida diaria) depende de varios factores.

Antes de desarrollar cualquier actividad, lo más recomendado por los profesionales de la salud será realizar una consulta con su médico de cabecera, quien determinará en qué estado se encuentra nuestro cuerpo y poder establecer un punto de partida, así también complementar con un trabajo interdisciplinar entre el Médico, Lic. En Nutrición y un profesional de la Educación Física (Licenciado o Profesor orientados al entrenamiento y la salud) para obtener mayor eficacia durante el proceso.

El rendimiento físico se apuntala básicamente en 3 pilares:

Alimentación - Descanso - Ejercicio.
Según este planteo, la mejora se alcanza con un plan de entrenamiento bien organizado entre sesiones de entrenamiento, descanso programado y balance de cargas en los trabajos planificados. De esta manera se ayuda al cuerpo a optimizar sus recursos y generar cambios positivos en el organismo. Determinar el objetivo de la práctica hará más sencillo orientar el entrenamiento hacia metas concretas. Si nuestro interés por practicar alguna actividad física se orienta a la salud, bastará complementar las clases de Taekwon-Do con un trabajo de fuerza en salas de gimnasio, orientado en un fortalecimiento general del cuerpo, buscando modificar la composición corporal hacia un mayor porcentaje de masa magra, mejorar el balance y disminuir asimetrías corporales, evitando basar el entrenamiento en ejercicios con máquinas que solo ejecutan movimientos en un solo plano de acción. Un profesional de la Educación Física podrá diagramar el trabajo y orientar al alumno en este proceso.

Si de rendimiento deportivo se trata, lo recomendable es asesorarse de manera específica con entrenadores y Lic. en nutrición orientados a esa rama del deporte , ya se tendrán en cuenta factores limitantes como el balance energético, y cualidades físicas como la fuerza, la resistencia, la velocidad, la flexibilidad y elongación, y la coordinación.

En muchas ocasiones encontramos deportistas exigiéndose por demás sin lograr mejorar su desempeño, así como también deportistas que no logran progresar por una alimentación deficiente. En ambos casos, a pesar de su compromiso y esfuerzo con su entrenamiento, el deportista aumenta el riesgo de sufrir lesiones y lo que es peor, empeorar su estado físico a pesar de entrenar duro.

Así como en la práctica del arte marcial, los principios del Taekwon-Do rigen en los entrenamientos complementarios. El Autocontrol, la Cortesía, el Espíritu Indomable, la Integridad y la Perseverancia, hacen de la sesión de entrenamiento una herramienta mas efectiva para lograr objetivos y no sobrecargar por demás el organismo, reconocer nuestros límites, evitar problemas de salud y prolongar nuestra vida como practicante de este maravilloso Arte Marcial.

 

MASTKD